¿Abordarán los nuevos propietarios de Fyffes los continuos abusos contra los derechos laborales en américa central?

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Veintiocho organizaciones de América Latina, el Caribe, Europa y los Estados Unidos, reunidas en Bolonia esta semana, instan a los directores de la recientemente adquirida Fyffes a abordar las continuas violaciones contra los derechos laborales en Costa Rica y Honduras. 
 
Frente a la campaña internacional Libertad y Justicia para los Trabajadores de Fyffes, continúan los despidos sistemáticos de los miembros sindicales en la filial hondureña de Fyffes Suragroh. 
 
En la última semana, entendemos que 65 miembros del personal de seguridad han sido despedidos. Esta medida responde al establecimiento de un nuevo comité en la sucursal sindical constituido para representar a estos trabajadores de la plantación. Entre los despedidos estaban el secretario general y el tesorero de la sucursal sindical recientemente elegidos; una medida efectuada antes de que la legislación laboral hondureña de protección a los funcionarios sindicales electos pudiera entrar en vigor. Entendemos que la empresa ahora planea subcontratar los servicios de seguridad, renunciando aún más a su responsabilidad de respetar los derechos laborales de los empleados.
 
La adquisición de Fyffes por parte de la corporación japonesa Sumitomo, que se completó esta semana, ha despertado esperanzas de que los nuevos directores aborden las continuas violaciones a los derechos laborales. Ted Eguchi, nombrado director de la recientemente creada filial de Sumitomo para asumir la operación de Fyffes, había indicado en la EGM de los interesados de Fyffes en Dublín el mes pasado que «Evidentemente cuando uno está en el negocio de la agricultura, tiene estos problemas. Pero tenemos que ... asegurarnos de hacer lo correcto y examinaremos qué es lo que piden y contra qué protestan. Y si hay cosas que deben cambiarse, se cambiarán».
 
Gabriela Rosazza del Foro Internacional de los Derechos Laborales dijo: «Durante la reciente delegación a Honduras, los guardias de seguridad de Fyffes me dijeron: “Como guardias de seguridad, también deberíamos tener seguridad de vida”. Me explicaron que afiliarse al sindicato era la única opción para defender sus derechos. Estos despidos me enferman y demuestran una vez más la flagrante indiferencia de Fyffes hacia los derechos inherentes e inalienables de sus trabajadores».
 
 
 
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