Continúa la miseria y la frustración para los trabajadores bananeros en Camerún

e-mail icon

La crisis política en las regiones anglófonas del norte y suroccidente de Camerún sigue siendo la causa de miseria y frustración para los trabajadores de banano en las plantaciones Cameroon Development Corporation (CDC).

Esta semana recibimos un informe enviado por Charles Mbide Kude, el Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación y Sectores Relacionados de Ghana (FAWU), respecto a que el CDC ha disminuido sus cultivos de banano y está invitando a los trabajadores para que cultiven alimentos para ellos en las plantaciones.  Los trabajadores no han recibido pago desde hace nueve meses, y FAWU está al borde de un colapso también.    

En las noticias de esta semana, France24 emitió el informe (ver abajo) de CDC, en donde los trabajadores hablan acerca de los ataques de los que han sido víctimas, incluido la desmembración de sus dedos, y que esta crisis significa que CDC ha cerrado todas excepto 7 de las 29 plantaciones, lo que le ha costado a la compañía un estimado de €53 millones de euros.  

 
 
 

Un reciente Informe sobre los Derechos Humanos  en la  región, dice que los soldados, unidades especiales del ejército y gendarmes han hecho uso indiscriminado de la fuerza y han incendiado cientos de viviendas y edificios públicos en regiones del norte y suroccidente entre los meses de octubre y marzo, asesinando así a 170 personas. Los ciudadanos civiles han sido atacados por separatistas anglófonos armados durante el mismo periodo. 

Entretanto, la ONU estima que más de 437.000 personas viven como desplazados actualmente en Camerún, 246.000 de ellas en la región suroccidente, 105.000 en la región noroccidente, y 86.000 en las regiones litoral y occidental. Muchos ahora viven en condiciones de hacinamiento, sin viviendas adecuadas o sin asistencia de servicios de salud e higiene, mientras que más de 35.000 cameruneses han tenido que buscar asilo en Nigeria. 

La mayoría de los desplazados son mujeres y niños, quienes enfrentan graves situaciones tanto en Camerún como en Nigeria.  Al haber tenido que huir con tan poco, estas víctimas llegan a comunidades ya en estado de empobrecimiento, en donde la provision de alimentos escasea y con pocas facilidades de acceso a servicios de salud, educación, agua y de saneamiento.  Los refugiados están siendo albergados actualmente en asentamientos, y más de 47 aldeas a lo largo de la frontera, dependen de asistencia humanitaria para suplir sus necesidades primarias.