El sector bananero afectado por las inundaciones se «empeña» en recuperarse

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Las lluvias torrenciales y las inundaciones que devastaron gran parte de la producción orgánica de banano de la República Dominicana a fines del año pasado tienen efectos duraderos sobre los agricultores quienes luchan por rehabilitar sus plantaciones, algunas de las cuales han tenido que replantar por completo. PBUK examina lo ocurrido desde el paso de la tormenta tropical en noviembre y cómo los precios bajos contribuyen a las pérdidas.

Las plantaciones bananeras afectadas por las inundaciones que azotaron Palo Verde, la región de cultivo clave de la República Dominicana, no empezarán realmente a recuperarse sino hasta al menos septiembre u octubre.

Durante meses, los productores han trabajado en la reconstrucción del sector que quedó parcialmente destruido por la caída de lluvias torrenciales durante unas tres semanas. Las inundaciones consiguientes se agravaron con el desbordamiento del río Yaque del Norte que inundó aún más los campos.

El coordinador internacional de Banana Link Alistair Smith acaba de regresar de su visita a las plantaciones donde las asociaciones de productores reconstruyen sus medios de sustento.

Cuando habló con PBUK explicó cómo algunos productores volvían a obtener sus volúmenes de producción, mientras que muchos otros tendrán que esperar hasta el otoño para que las nuevas plantaciones comiencen a producir. Y cómo, en su función de defensores a largo plazo, Banana Link aboga para que los minoristas aumenten sus precios y los agricultores obtengan mejores rentas, y de ese modo se reduzca la presión en las cadenas de suministro.

«Existen dos situaciones. En una, algunos productores lograron rehabilitar sus fincas dañadas por las inundaciones aunque no irremediablemente. En la segunda, donde los cultivos quedaron totalmente destruidos por el anegamiento, la gente debe replantar», expresó.

«En el primer caso, la gente está volviendo a alcanzar volúmenes de producción tales como los del año anterior y en el segundo, no volverán a producir hasta septiembre u octubre.

«Se da una caída en los volúmenes de producción aunque tenga lugar una expansión, puesto que no es suficiente para compensar las pérdidas por las inundaciones del pasado noviembre».

Smith dice que el estado de ánimo de algunas de las personas que sufrieron la destrucción de sus hogares y sus medios de sustento es de desesperación.

«Recientemente, me reuní con una asociación que casi desapareció por estar justo al lado del río principal, por lo que sus miembros perdieron sus fincas y hogares casi por completo.

«Aunque el gobierno ha aportado algo de dinero para la replantación, no alcanza para cubrir los hogares destruidos ni los créditos para las importaciones. Les permite replantar pero no hay financiación y también deben confrontar la grave pérdida de ingresos.

«No es para nada fácil. Para quienes rehabilitan las plantaciones en lugar de replantarlas por completo es menos difícil, pero aún así todos están determinados a seguir el camino a ser los principales productores de bananos orgánicos en el mundo».

Waitrose ha aumentado el precio de los bananos unos pocos peniques y algunos informes especulan que otros supermercados seguirán su ejemplo, pero Smith opina que el actual sistema convencional no deja ningún margen de maniobra a los productores de banano.

«Respecto al aumento de precios, es mínimo. No es un precio sostenible ni justo pero los minoristas están en esta disparatada guerra de precios de la que, en nuestra opinión, tienen que salir. El Reino Unido constituye el 60 % del mercado de la República Dominicana.

«La movida de Waitrose es un paso en la dirección correcta. Dio otro paso al final del año pasado cuando subió el precio de los bananos de 68 peniques el kilo a 72, pero ese precio no permite absolutamente ningún margen de maniobra para el productor cuyos costos tienden a subir en lugar de bajar. Sigue siendo un precio insostenible –ese es nuestro mensaje.

«Nos gustaría que los minoristas asumieran su responsabilidad de pagar un precio que permita a los productores y sus empleados moverse hacia los salarios y los ingresos dignos. Ese es más bien el caso del sistema de Fairtrade, pero en el sistema convencional no hay margen de maniobra alguno en particular si proveen al mercado del Reino Unido».

El desempleo en el sector bananero de la República Dominicana

El Ministerio de Agricultura y Ganadería del país estimó inicialmente que la tormenta tropical Otto había dañado 4500 hectáreas de plantaciones en las principales áreas de exportación de Mao y Montecristi. No obstante, los funcionarios añadieron otras 1000 hectáreas a los terrenos dañados tras evaluar lo sucedido en Palo Verde.

Desde noviembre, ha predominado un alto grado de desempleo en la nación caribeña.

«Banana Link ofrece apoyo moral a los trabajadores afectados, en particular aquellos que han sido despedidos por falta de trabajo en el corto plazo. Mientras los cultivos crecen, es evidente que la gente utiliza mucha menos mano de obra cuando replanta que cuando se encuentra en plena producción», agrega Smith.

«Han despedido a varios miles de trabajadores e intentamos movilizar algún apoyo financiero. Empezar de nuevo desde cero toma unos nueve a diez meses».

 

 

Reproducido de www.producebusinessuk.com

por Gaynor Selby