Generando un clima de cooperación - Boletín de noticias

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N° 57 | Noviembre 2017

Bienvenido/as a esta edición pre-Conferencia del Foro Mundial Bananero de nuestro boletín, en el cual planteamos nuestras ideas sobre la necesidad para la industria de generar un clima de cooperación en pos de abordar los temas que enfrentamos todo/as: la amenaza de la Raza Tropical 4, como lograr condiciones laborales decentes y seguras en las plantaciones, y como distribuir de manera justa el valor a lo largo de las cadenas..

También publicamos aquí artículos sobre como los pequeños productores en las Filipinas estan construyendo la resiliencia a los cambios climáticos, sobre muestro programa de empoderamiento de trabajadores en Camerún y Ghana, sobre la construcción de la solidaridad sindical y del diálogo con productires en Per ú y sobre el impacto de la reciete Reforma Procesal Laboral en Costa Rica. 

Esperamos que, al igual que nosotros, ustedes tienen ganas de contribuir a una conferencia constructiva y fructífera en Ginebra.



GENERANDO UN CLIMA DE COOPERACIÓN
 
A primera vista, muchas realidades del mundo interconectado en que vivimos hoy parecen oponerse a la creación de un clima de cooperación verdadera entre los diversos agentes altamente competitivos que integran la industria bananera mundial.
 
En un mundo donde las empresas fijan las reglas para los gobiernos, donde los inversores privados demandan a los gobiernos por pérdida de beneficios, donde los derechos humanos y laborales fundamentales se siguen violando con impunidad, donde el clima se encuentra a la merced de los intereses económicos, y donde los costos sociales y medioambientales de la producción se cargan a las generaciones futuras, podría parecer utópico creer en la cooperación para abordar estas cuestiones de un modo significativo.
 
Sin embargo, hace ocho años, los miembros fundadores del Foro Mundial Bananero consideraron que tal cooperación no solo era necesaria sino posible. Al volver la vista al pasado, reconocemos que los fundadores del Foro dieron un «salto de fe». Pero con los recursos de unas pocas docenas de interesados privados del sector bananero y los recursos limitados de un puñado de organismos públicos, existe ahora una base para la cooperación en la industria del líder mundial del comercio de frutas. Si el banano de postre ha de tener un futuro sostenible, este clima único debe valorarse por encima de todo.
 
Los trabajadores, los productores de todos los tamaños, los comerciantes, los minoristas, los gobiernos, los certificadores, los científicos y los consumidores conscientes no solo dialogan entre ellos - que es un gran paso en sí mismo - sino que en realidad trabajan juntos en un número de áreas verdaderamente difíciles. Ahora necesitamos consolidar esa base e intensificar nuestros esfuerzos. Frente a los serios desafíos al futuro de la industria bananera, la mayor cooperación no solo es necesaria, sino probablemente la única estrategia de supervivencia.
 
El abandono del modelo de monocultivo
 
El Fusarium Raza Tropical 4 (Foc R4T) mostró una atemorizante realidad, necesaria para recordar que la industria de 25 mil millones de dólares es extremadamente vulnerable. La base genética muy limitada del banano Cavendish ha permanecido un tema bastante tabú por demasiado tiempo. Lo que es seguro esta vez es que, a diferencia de los años 50 y 60, cuando la enfermedad de Panamá amenazó el (mucho menor) comercio mundial, no hay una solución mágica para extraer de la bolsa de trucos, ninguna otra variedad para salvar la producción y el comercio, y a todos los que dependen de ellos.
 
Entonces, si no hay una solución varietal públicamente disponible, ni nadie tiene una propia, y los remedios para el Foc R4T todavía están lejos de ser probados y validados, ¿no deberíamos embarcarnos en una ruta diferente y beneficiarnos del creciente ánimo de hallar una solución cooperativa? Es poco probable que los científicos y las unidades de investigación corporativas por sí solos encuentren una solución que nos permita sustituir un monocultivo por otro, en especial cuando se incorpora el gusto del consumidor a la ecuación, que sin duda debe hacerse.
 
¿Resulta tan impensable que los científicos y las mismas empresas fruteras, en colaboración con los pequeños productores y los trabajadores de campo, puedan diseñar una nueva ruta juntos, cuyos resultados podrían compartirse en el tiempo real en que se generan? Si la propuesta no es tan inconcebible, ¿acaso no podemos también conseguir la participación de los minoristas, los consumidores y los gobiernos en este esfuerzo compartido? Si nada de esto es impensable, parecería razonable considerar otros modelos de producción distintos al de monocultivo.
 
¿El concepto de «policultivo» que combina los conocimientos agrícolas tradicionales de los trópicos con los principios y las prácticas agroecológicos modernos se ve tan improbable e irreal? El nuevo modelo de la «economía de red», como algunos autores recientes llaman a los procesos de producción entre pares, ricos en información, emergentes en muchos sectores, podría aplicarse a la cuestión de cómo producir 20 millones de toneladas anuales de banano de postre transportable de un modo que reduzca considerablemente el impacto ambiental y satisfaga el gusto y la demanda del consumidor.
 
Inevitablemente, la producción de grandes cantidades de banano comercialmente viable en agroecosistemas más diversos trae aparejada complejidades no solo en el terreno del manejo de la producción, sino también en la organización del trabajo. ¿Pero podemos permitirnos abandonar una idea solo porque es compleja o difiere mucho de las prácticas actuales?
 
Para empezar, cientos de pequeños productores que abastecen el mercado mundial de América del Sur a Filipinas ya cuentan con experiencias reales de las cuales podría diseñarse una nueva visión sistémica. También hay científicos con financiamiento público y con gran experiencia en sistemas de producción agroecológicos comerciales a gran escala en el Caribe, que se pueden agregar a la mezcla. A esto se añade el comienzo de un genuino interés de los grandes compradores mundiales de tener una ‘historia distinta’ sobre la producción del banano que contar y vender. Con todo esto, podríamos concluir que no partimos de cero.
 
Los sistemas de cultivo intercalado inteligentes acompañados de métodos de control con un alto nivel de conocimiento biológico, con bajo o ningún contenido químico, el buen manejo del suelo y el agua, y la optimización de los aspectos beneficiosos de la biodiversidad de la finca son algunos de los elementos que los sistemas de menor consumo energético, aunque todavía de alta productividad, probablemente contengan.
 
¿Es este escenario para una transición a los modelos de policultivo bien diseñada y cuidadosamente manejada realmente más temible que la devastación por Foc R4T o cualquier otra gran amenaza al monocultivo? Banana Link no lo cree e insta a los agentes clave a que aprovechen la oportunidad en el 3.er Foro Mundial Bananero en Ginebra este noviembre.
 
Muchos trabajadores, pequeños productores y científicos están dispuestos a embarcarse en este camino de transición en el espíritu de cooperación necesario. ¿Ustedes también lo están?


Lease más: el Dr Iain Farquhar, de Banana Link y de la Comisión de trabajo sobre Sistemas de Producción Sostenible y Impactos Ambientales del Foro Mundial Bananero, plantea la necesidad de la cooperación y de un nuevo pradigmo científico para abordar la amenaza de la enfermedad que enfrenta el bananos (solo en inglés por el momento).



Lograr el trabajo digno y seguro para los hombres y las mujeres
 
Independientemente de las respuestas a la propuesta anterior, las condiciones laborales presentes y futuras de varios millones de personas cuyo sustento depende de la industria global de exportación de banano son muy importantes para la gran mayoría de los actores de la industria y, cabe destacar, que ahora les importa más que hace una década. Si bien los esfuerzos de la Comisión de trabajo permanente sobre Derechos Laborales y otros temas en el lugar de trabajo los dirigieron los primeros años del Foro los representantes de los trabajadores, en particular de América Latina, los tres temas de prioridad ahora los aborda una diversidad creciente de actores del sector.
 
Las relaciones industriales en el lugar de trabajo, la salud y la seguridad ocupacional, y la equidad de género son con frecuencia temas difíciles para quienes tienen que utilizar sus recursos para realizar las mejoras, pero estas tres series de cuestiones ahora gozan de la genuina atención de múltiples interesados al llegar a la tercera conferencia mundial.
 
El tema subyacente de la libertad de lo/as trabajadores para crear sus propios sindicatos independientes, según lo establece claramente el derecho internacional, sigue siendo un punto de fricción para algunos administradores, algunas empresas, e incluso algunas industrias nacionales. Sin embargo, a pesar de las tendencias globales en muchos sectores, hay una mayor proporción de trabajadores amparados por convenios colectivos de trabajo con sus empleadores que hace una década, y se viven experiencias reales del desarrollo de mejores relaciones laborales transnacionales pese a las presiones económicas, y en ocasiones culturales, para impedirlas. También se ha creado una red transnacional de sindicatos en la industria exportadora africana. 

Independientemente de lo que suceda con los sistemas de producción, esta prueba del diálogo social eficaz, y el incremento de la capacidad para el mismo, deberían considerarse como buena noticia para la industria que evidentemente tiene un interés propio en la estabilidad y la satisfacción en el trabajo.
 
La labor en el ámbito de la salud y la seguridad ocupacional ha llevado aproximadamente a una docena de miembros del Foro, centrados en las industrias ecuatoriana y camerunesa, a cooperar en la producción del primer manual de capacitación específico al banano. En paralelo al trabajo del programa BOHESI financiado con fondos neerlandeses, los sindicatos en América Latina, Europa y África Central han promovido activamente el Convenio 184 de la OIT sobre la salud y la seguridad en la agricultura como un marco útil para mejorar las políticas y las prácticas de salud y seguridad. Los comités conjuntos, tanto nuevos como existentes, de Guatemala a Perú han participado en talleres de capacitación con el apoyo del gobierno francés y de la Confederación General del Trabajo (CGT). Francia se comprometió a ratificar el Convenio de la OIT a la brevedad, el gobierno ecuatoriano ha reescrito su legislación y se espera que los gobiernos latinoamericanos comiencen a ratificar el Convenio en un futuro próximo.


 
También ha habido un progreso tangible en las múltiples cuestiones en torno a la participación de las mujeres en la industria. Aunque no pueda considerarse un indicador científico en sí mismo, el hecho de que la demanda de participación en la conferencia sobre la equidad de género que se organiza en preparación para el FMB III sobrepasa su capacidad es testimonio del cambio de las actitudes en el mundo bananero. La política de tolerancia cero al acoso sexual en una gran empresa internacional, el aumento del empleo de mujeres, la provisión de la primera guardería infantil por el empleador de banano más importante de África y el compromiso de emplear más mujeres en la industria nacional menos feminizada de América Latina (por medio de una cláusula en la última negociación de convenio colectivo con el sindicato) son un testimonio no solo del trabajo pionero iniciado por las trabajadoras latinoamericanas y algunas líderezas de pequeños productores, sino también del cambio de actitudes a nivel de la dirección de las empresas.
 
El trabajo paralelo en la capacitación de las trabajadoras y sus representantes sindicales en Camerún y Ghana (véase el artículo abajo) de Banana Link y la UITA también ha servido para demostrar el valor per se de la educación y el empoderamiento de las mujeres y su impacto en el desarrollo sostenible en algunas de las comunidades más pobres en la industria global.
 
Se espera que este progreso práctico avance exitosamente en la Comisión de Trabajo sobre derechos laborales bajo el liderazgo conjunto de una trabajadora centroamericana con 25 años de experiencia en el trabajo de empaque y una gerente camerunense de una empresa multinacional francesa.
 
La distribución justa del valor a lo largo de la cadena de suministro
 
Cuando se trata de distribuir el monto total del valor disponible a lo largo de la cadena, el banano cuenta con una seria desventaja comparativa en relación con otros sectores, incluso con otros cultivos agroindustriales como el café, el té o el cacao/chocolate.
 
No solo resulta imposible imaginar la «starbuck-ización» de la industria bananera, pero tomemos el caso de un par de zapatillas de deporte Nike: estas se venden por al menos diez veces su costo de producción actual, (también dependen del trabajo de medio millón de trabajadores, tal como los bananos, aunque exclusivamente en Asia). En cambio, el banano se vende por solo dos o tres veces el costo de su suministro a los consumidores.
 
Las marcas internacionales de banano que dominaban la industria hace dos décadas no solo han perdido la mayor parte de su terreno diferenciado en favor de nuevas marcas o frutas sin marca, sino que la naturaleza (casi) no procesada y perecedera del banano fresco hace la extracción adicional de valor añadido en torno a la marca o a la información al consumidor prácticamente imposible, sobre todo teniendo en cuenta que dos docenas de compradores mundiales ejercen una presión a la baja sobre el precio al que están dispuestos a pagar por su línea de alimentos más vendida. En algunos países (donde no es ilegal) incluso utilizan el banano como producto “de gancho”.
 
Otra característica de la economía del banano de postre es que el contenido de mano de obra en el costo de su producción es alto y prácticamente irreemplazable por tecnología. El hecho es que los costos de mano de obra tendrían que ser más elevados para alcanzar salarios dignos de forma generalizada. Otro hecho es que incrementar el valor total disponible a lo largo de la cadena de un producto barato, de precio reducido y mayormente indiferenciado es muy difícil.
 
Considerados en conjunto, estos dos hechos por sí solos significan que ahora que el Foro tiene los primeros estudios completos sobre los niveles de salario digno para los países exportadores de banano, basados en una metodología común acordada y elaborados por investigadores independientes y creíbles, existe la preocupación entre los actores de la industria, especialmente quienes pagan los salarios, de que no pueden reducir sus márgenes para pagar un salario digno a los empleados que reciben salarios más bajos, que en la actualidad ganan por debajo de este nivel. De nuevo, el asunto tiene que volver a la necesidad de cooperación o esfuerzos compartidos: los compradores tendrán que reconocer que donde los márgenes son realmente muy estrechos como para pagar un salario digno a todos, deberán contribuir para ‘internalizar’ esta externalidad particular que no se tiene en cuenta en los costos actuales de las fases previas de la cadena.
 
La importancia del trabajo serio, y en algunos sectores el compromiso, de la industria bananera en torno al pago del salario digno a todos los trabajadores no puede subestimarse. En muchos niveles, los interesados clave de toda la cadena son los líderes en este terreno, pero en algunos casos, el desafío de lograr una distribución justa es grande. En países de precios y márgenes de importación bajos, como el Reino Unido o Alemania, donde la presión del consumidor también ha llevado a niveles muy altos de certificación privada de normas de sostenibilidad, que ahora incluyen salarios dignos, el esfuerzo compartido exigirá precios al consumidor más elevados para poder afrontar el desafío. En otras palabras, los consumidores tendrán que desempeñar una función que los minoristas y demás tendrán que explicar.
 
En la mayoría de los otros grandes mercados, hay más espacio para maniobrar en el corto plazo, aunque no pueda decirse que el banano alcance precios que cubran el costo de una producción sostenible en ningún lugar del mundo.

Cuando se trata de otro tema difícil abordado en la Comisión de trabajo permanente del Foro sobre la distribución de valor - «externalidades» o «costos sociales» como prefiere llamarlos la sociedad civil - aún no se llega a una conclusión sobre cómo internalizar los costos sociales y medioambientales que en la actualidad no se tienen en cuenta en la fijación de precios del banano. Sin embargo, ahora tenemos un estudio de cuatro países realizado por Trucost y TruePrice por encargo de Fairtrade International, que se presentó en la última reunión de la Comisión de trabajo en Panamá, el cual sugiere que el costo social y medioambiental total no considerado en los precios del banano actuales es entre 4 y 6,70 dólares por caja.
 
Los costos no considerados en los precios actuales estimados en el estudio Truscot/TruePrice
 

Costos sociales Costos medioambientales
Trabajo infantil
Trabajo forzoso
Acoso (verbal, físico, sexual)
Ingreso insuficiente
Discriminación
Riesgos de salud y seguridad ocupacional
Horas extraordinarias no pagadas
Salarios y seguridad social insuficientes
Cambio climático
Contaminantes del aire
Contaminantes del agua
Contaminación del suelo
Ocupación de tierras
Desperdicios
Agotamiento del agua

 
En cuanto a qué comprenden los costos ‘ocultos’, existe más o menos un consenso entre los interesados. El debate de cómo lidiar con ellos una vez calculados será una de las tareas del próximo período tras la tercera conferencia del Foro. Evidentemente, el resultado se verá afectado por la medida en que se apliquen los salarios dignos, pero en muchos de las otras externalidades, las decisiones en materia de cambios en los sistemas de producción serán determinantes. El proceso para abandonar el modelo de monocultivo de gran dependencia energética es el mismo que para internalizar un buen número de costos para los recursos naturales y las generaciones presentes y futuras que no han sido considerados.
 
La cooperación para una competencia justa
 
El mensaje proveniente de esta rápida revisión del progreso generado dentro y junto con el Foro Mundial Bananero es que el movimiento hacia una industria verdaderamente sostenible se debe a que los interesados comienzan a colaborar. Una cooperación más profunda y amplia solo puede acelerar el progreso desde 2010. 
 
Si hemos sido capaces de progresar en discusiones complejas y sensibles en una de las industrias más competitivas del mundo por un costo mínimo de un millón de dólares o algo similar (principalmente financiado por miembros del FMB), imaginemos qué podríamos lograr si todos redobláramos los esfuerzos y reconociéramos que la cooperación es el prerequisito para la competencia justa, el valor equitativamente distribuido a lo largo de la cadena, y el trabajo digno y seguro para todas las mujeres y los hombres involucrados, todo basado en sistemas de producción genuinamente sostenibles que satisfagan la demanda de consumo global.
 
Desde esta visión, el banano podría trazar caminos hacia un futuro sostenible, en lugar de estar condenado a la industria monolítica del pasado.
 



 


DESARROLLANDO LA RESILIENCIA AL CAMBIO CLIMÁTICO DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES EN MINDANAO, FILIPINAS

Por Kahlil Apuzen-Ito de la Fundación de Cooperativas de la Reforma Agraria en Mindanao (FARMCOOP).

En nuestro camino al pueblo Katalelan en Sibulán, nos detuvimos en una de las cuencas comunitarias donde las mujeres y los niños del pueblo indígena Tagabawa Bagobo se reúnen a llenar sus jarras con agua fresca. Dennis Amad, uno de los líderes del pueblo, nos contó que durante la reciente sequía causada por el fenómeno de El Niño en 2016, les llevaba 20 minutos llenar un recipiente de un galón del suministro de agua comunitario y, a veces, si la fuente se secaba, las mujeres y los niños tenían que caminar más lejos.  «Durante la sequía, solo podíamos beber una taza de agua por día», nos dijo su esposa Rosalinda. Los problemas de salud provocados por la sequía nos obligaron a organizar una misión de emergencia médica que sirvió a 519 miembros del pueblo Tagabawa Bagobo de Sibulán, incluidos los niños.


Foto: Niños Tagabawa Bagobo esperan agua (FARMCOOP)

De la seguridad alimentaria local a la mundial

Durante la misión, nuestro equipo descubrió que a lo largo de los años la falta de acceso a fuentes de agua limpia y el saneamiento deficiente condujeron a muchas enfermedades, tales como la diarrea y las infecciones urinarias entre las niñas y las mujeres. Además de los males respiratorios, la misión médica también encontró que la malnutrición era un mal común tanto en los niños como en los adultos, incluso las señales de retraso en el crecimiento (la baja estatura para la edad), un efecto de la mala nutrición y la deshidratación a largo plazo. 

Esta situación de desnutrición desafortunadamente ejemplifica el estado actual de los pequeños productores mundialmente. Según el informe de la FAO en 2015, de los 795millones de personas afectadas por la desnutrición crónica en el mundo, el 98% vive en los países en desarrollo. La mitad de las personas que padecen desnutrición vive en pequeñas fincas. Si bien los estudios sugieren que los pequeños productores desempeñan una función esencial en la seguridad alimentaria mundial, sus oportunidades para realizar este papel se ven limitadas por su marginación, su limitada capacidad para acceder al capital, la tecnología, la información y los recursos necesarios para desarrollar plenamente el potencial de sus fincas. 

Los cambios medioambientales derivados de las condiciones meteorológicas extremas exacerban aún más su marginación cuando factores tales como las pestes o las enfermedades, la sequía, los tifones y las inundaciones pueden dañar sus cultivos. Al abordar la seguridad alimentaria en los ámbitos local, nacional y mundial, el desarrollo de la capacidad de adaptación de los pequeños productores ante el cambio climático es fundamental.     

La organización: Un paso hacia la resiliencia colectiva

Uno de los primeros pasos hacia la capacidad de adaptación para los pequeños productores de Filipinas, especialmente para los beneficiarios de la reforma agraria en Mindanao, es organizarse; de otro modo, se debilita su poder de negociación, lo cual puede conducir a su explotación en el mercado. Nuestra organización no lucrativa, la Fundación de cooperativas de la reforma agraria en Mindanao, Inc. (FARMCOOP, por sus siglas en inglés) se fundó sobre la base de esta premisa. 

Desde 1995, FARMCOOP ha ayudado a: 1) organizar a los pequeños productores en cooperativas; 2) facilitar la redistribución de tierras a los beneficiarios de la reforma agraria; 3) abolir los contratos onerosos, y 4) negociar precios justos para los productos de las cooperativas.

Al tomar conciencia de las limitaciones educativas, tecnológicas y de capital de los pequeños productores, FARMCOOP amplió su ámbito, con apoyo internacional, para incluir no solo servicios legales sino también servicios técnicos, administrativos y de competencias gerenciales, con los cuales apoyó la capacidad de los pequeños agricultores de ofrecer productos de exportación de alta calidad.

Además de prestar asistencia a 14 cooperativas de productores de banano convencional, FARMCOOP ha organizado dos cooperativas de banano orgánico, cuyos dueños y operadores son del pueblo indígena Tagabawa Bagobo de Sibulán, en Dávao.  Adicionalmente, en los últimos 3 años, miembros del pueblo indígena y pequeños productores de la reforma agraria se han acercado a FARMCOOP en busca de ayuda para desarrollar fincas orgánicas agroforestales. En la actualidad, trabajamos con 259 agricultores del pueblo Tagabawa Bagobo para establecer 220 hectáreas de fincas agroforestales en los dominios ancestrales de las tierras altas de Sibulán; 1153 beneficiarios de la reforma agraria en Agusan para transformar 2062 hectáreas de plantaciones de monocultivo de palma aceitera en sistemas agroforestales diversificados de cacao, vegetales, arroz y banano orgánicos, y 2436 productores de coco para su conversión a la producción orgánica, la adición de valor y la diversificación de 3309 hectáreas. En resumen, FARMCOOP provee servicios a más de 6000 pequeños productores cuyas tierras de cultivo ocupan áreas de menos de una hectárea a menos de tres hectáreas.

El impacto del cambio climático

La industria internacional del banano sigue siendo un mercado especializado de exportación para miles de pequeños productores en Mindanao, en Filipinas. No obstante, su principal fuente de sustento se encuentra en una situación de riesgo creciente debido al cambio climático. Las sequías y los tifones de los últimos 20 años han tenido un impacto severo sobre las fincas, los agricultores y la futura sostenibilidad de la agricultura a pequeña escala.  

Las precipitaciones en Filipinas están fuertemente influenciadas por la Oscilación del Sur y la corriente de El Niño (ENSO, por sus siglas en inglés), durante la cual el país experimenta menos lluvias en los años de El Niño, seguidos por un aumento en la cantidad de precipitaciones durante La Niña. Este patrón climático se repite cada 2 a 7 años y en las décadas pasadas la ENSO se ha vuelto más extrema.
 
Los tifones y las inundaciones: La Niña se ha vuelto más húmeda con lluvias más intensas y tifones más frecuentes y destructivos. Las inundaciones y las tormentas en Filipinas han aumentado de cerca de 20 inundaciones registradas entre 1960 y 1969 (que afectaron a casi 3 millones de personas) hasta más de 110 inundaciones o tormentas entre 2000 y 2008 (que afectaron aproximadamente a 35 millones de personas). Mindanao, nunca antes azotado por tifones, fue devastado por el tifón Washi en 2011, el cual afectó a unas 695 195 personas en 13 provincias, y causó 1292 muertes y daños por un valor de 11,3 millones de dólares. Tres años más tarde, el tifón Pablo de categoría 5, uno de los más fuertes registrados en la historia, azotó Mindanao. Unos 6,2 millones de personas resultaron afectadas en Mindanao y las Visayas.

Las dos provincias más damnificadas en Mindanao fueron el Valle de Compostela y Dávao del Norte, que son las zonas productoras más importantes de coco y banano Cavendish de exportación. 10,000 hectáreas de banano quedaron destruidas, con un costo de 318 millones de dólares para la industria. Tres de las cooperativas de banano convencional colaboradoras de FARMCOOP en Dávao del Norte resultaron gravemente afectadas: AMSKARBEMCO, MARMBMCO, y SFARMBEMCO. Colectivamente, estas cooperativas de pequeños productores se conocen como cooperativas CASAMA y cuentan con la afiliación de 416 agricultores.  Poseen un total de 385hectáreas donde el tifón Pablo derribó el 40% de los bananos en sus fincas e inundó el 41% de la superficie. FARMCOOP y UNIFRUTTI ayudaron a las cooperativas CASAMA a obtener un préstamo del banco Landbank para rehabilitar sus tierras por una suma de 6846 dólares por hectárea, pero no han podido pagar la amortización debido a su producción reducida como consecuencia de la enfermedad fúngica causada por Fusiarium que afectó a muchas de las fincas de banano convencional. Como el hongo se encuentra en la tierra, puede propagarse fácilmente con la inundación y causar más daño a los cultivos. Desde junio de 2017, la producción de banano de AMSKARBEMCO, MARMBMCO, y SFARMBEMCO se redujo a solo 51%, 6,3% y 6,4% respectivamente.

La sequía: En 2016, la sequía provocada por El Niño afectó a 16 de las 18 regiones de Filipinas, incluidos 413,456 hogares agrícolas y 556,721 hectáreas de tierras, con un costo de 325millones de dólares en daños debido a las pérdidas en la producción de cultivos. El impacto de la sequía fue mayor en Mindanao, donde afectó a los agricultores en 26 provincias, incluidos todos los pequeños productores convencionales colaboradores de FARMCOOP. Durante la sequía, la producción de banano orgánico en las fincas pareció ser estable, pero la producción en 13 de 14 cooperativas productoras de banano convencional disminuyó. Sin embargo, el comienzo repentino de lluvias intensas en los meses siguientes trajo como consecuencia plagas de mancha roja, que hicieron que el banano orgánico no fuera apto para el mercado de exportación. La producción orgánica disminuyó en un promedio del 25 por ciento en los tres meses siguientes. 

El informe del Programa Mundial de Alimentos de 2016, reporta sucintamente el grave impacto de El Niño en la agricultura:

«Los vínculos causales entre el riesgo de sequía y la seguridad alimentaria son complejos y están relacionados con un número de fenómenos: el agua, la escasez, la salinización de tierras agrícolas, la destrucción de cultivos y el aumento en la incidencia de plagas y enfermedades».

Para la recientemente formada Cooperativa orgánica de los dominios ancestrales de Sibulán (SADOPCO) colaboradora de FARMCOOP, la sequía causó la muerte de miles de plántulas de cacao y café, y retrasó el establecimiento de las fincas agroforestales.

Los desafíos en la producción orgánica, la diversificación y el manejo del suelo y el agua: La creciente tendencia de las condiciones meteorológicas extremas que afectan a Filipinas la ha colocado en la lista del Índice de riesgo climático global de 2017 como uno de los cinco países más afectados por el cambio climático en el mundo. Existe una necesidad urgente de reducir la vulnerabilidad de las comunidades agrícolas marginadas mediante el manejo de los riesgos que plantea el cambio climático. La incursión de FARMCOOP en la agricultura orgánica desde 2004 y más recientemente en la agroforestería, la diversificación de cultivos y la conservación de los suelos y el agua se ajusta a las estrategias de adaptación para promover la resiliencia climática en la agricultura. Sin embargo, reconciliar estas prácticas para que sean viables para los pequeños productores plantea grandes desafíos técnicos, financieros, de recursos y sociales.


Foto: diversificación del monocutivo de palma aceitera al banano orgánico (FARMCOOP)

Los desafíos técnicos: Todos los pequeños productores, incluidos los del pueblo indígena con los que trabajamos, se habían acostumbrado a utilizar pesticidas y fertilizantes en la agricultura convencional durante décadas. La cultura de la agricultura de «tala y quema» del pueblo indígena de las tierras altas ya no es adecuada. Esta práctica, sumada a la deforestación y la labranza de la agricultura convencional, ha expuesto el suelo a la erosión y causado la pérdida de la fertilidad del mismo. El saber local, las prácticas culturales y la experiencia en los enfoques orgánicos eficaces para recuperar la salud del suelo son escasos y no se han estudiado plenamente. Además, en el momento en que FARMCOOP se embarcó en la experimentación con el enfoque orgánico de la producción de banano en 2000, los conocimientos o la investigación probada en el terreno para mejorar las condiciones del suelo y la fertilidad de las plantas eran pocos o inexistentes, especialmente para los cultivos de «alto valor comercial» como el banano Cavendish de Filipinas. La dificultad de encontrar científicos y técnicos capacitados con años de exitosa experiencia práctica en agricultura orgánica en Filipinas sigue siendo un desafío. 

Existe además una falta de información técnica, específica, local o nacional, probada y disponible sobre el control de plagas y enfermedades, así como de la adecuada combinación de especies para la diversificación óptima del banano Cavendish, el cacao, y otros árboles frutales con cultivos de cobertura. La tecnología para proporcionar datos meteorológicos locales o de alerta temprana crucial para que los agricultores puedan planificar es también limitada o inexistente.

Los desafíos financieros o de recursos: A juzgar por nuestra experiencia, los pequeños productores no cuentan con suficientes recursos materiales provenientes de sus fincas, incluso colectivamente, para crear el equilibrio adecuado de la relación de C:N para el compost.  El costo de las mezclas orgánicas externas, la labor adicional para controlar las plagas y las enfermedades, el costo elevado de la certificación orgánica y los 3 años del proceso de certificación constituyen todos obstáculos financieros.  Adicionalmente, muchos de los agricultores han adoptado los métodos de aplicación de pesticidas y fertilizantes convencionales durante mucho tiempo para obtener resultados inmediatos, lo que hace que la demora de la liberación lenta de los fertilizantes orgánicos parezca inefectiva. 

En cuanto al manejo del suelo y el agua y la agroforestería, los costos del desarrollo de capacidad, la organización de la comunidad, los materiales y la labor de aplicación de la tecnología para las tierras agrícolas en pendiente y el aterrazamiento pueden ser prohibitivos para las fincas de las tierras altas, especialmente cuando hay múltiples fincas y múltiples partes interesadas involucradas. Para las ONG de servicio como FARMCOOP, la realización de ensayos de campo para estudiar el efecto del compost, mejorar su calidad y sus recomendaciones para el banano se ve obstaculizado por el elevado costo de los análisis de suelo, microbiano y vegetal en el laboratorio. 

El desarrollo de capacidad y la aplicación: Existen variabilidades cuyas prácticas orgánicas prescritas (la cantidad y el calendario de aplicación orgánica y control biológico de las plagas y las enfermedades) siguen responsable y sistemáticamente los pequeños productores o el personal de campo que han contratado. Estas variabilidades afectan la consistencia y el progreso de la producción orgánica de las fincas.   

Las mitigaciones y el llamado al apoyo internacional 

A través de los años, y con la ayuda del apoyo local e internacional, FARMCOOP ha:
1) logrado desarrollar una instalación para crear insumos orgánicos certificados;
2) establecido depósitos de lumbricultura (vermicompost) en zonas piloto;
3) subsidiado la certificación orgánica de fincas, y
4) ampliado sus servicios técnicos a la producción orgánica, la adición de valor y la diversificación.

Las prácticas de conservación del suelo y del agua tales como el empleo de acolchados (‘mulching’ en inglés) y la captación de agua se están probando en zonas piloto. También estamos organizando debates comunitarios sobre las prácticas agrícolas y el almacenamiento de semillas del pueblo indígena para hacer que los métodos orgánicos sean culturalmente adecuados.

Tras confirmar que solo los vegetales indígenas del proyecto piloto sobre la seguridad alimentaria y nutricional familiar sobrevivieron la sequía de 2016, se dio prioridad a la capacitación de las familias de pequeños productores en el almacenamiento de las semillas de los vegetales y los cultivos indígenas. Las dirigentes femeninas de los pueblos lideran en la transferencia de la tecnología del almacenamiento de semillas con 32 mujeres capacitadas, quienes proporcionaron semillas indígenas a 720 familias agrícolas vecinas. Esto podría tener un efecto importante en la seguridad alimentaria local y quizá mundial si estos productos indígenas encuentran el camino al mercado internacional. 

Sin embargo, los esfuerzos actuales son en general insuficientes para contrarrestar eficazmente el impacto en el sustento y la producción agrícola infligido por las plagas y las enfermedades, los tifones, las inundaciones y la sequía. Además, la producción de banano orgánico está considerablemente retrasada. Existe una gran necesidad de mejorar y desarrollar más métodos orgánicos e investigación aplicada adecuados en las siguientes áreas: calidad y costo de insumos orgánicos; eficacia del control orgánico de plagas y enfermedades; diversificación adecuada e integración de cultivos de cobertura para maximizar la productividad agrícola; métodos de conservación y manejo de suelo y agua; integración de cultivos indígenas o resistentes a la sequía.

Si bien algunos pequeños productores individuales de nuestras cooperativas de banano convencional se han ofrecido a utilizar compost orgánico en sus fincas, la total transición a la producción orgánica de estas fincas solo tendrá lugar si la mayoría de los agricultores mismos se convencen por medio de pruebas empíricas y locales que demuestren directamente los beneficios económicos y la productividad de la agricultura orgánica, la diversificación, el manejo del suelo y el agua, y los cultivos resistentes a la sequía. 

En este contexto, esperamos que una colaboración más activa con organismos internacionales, investigadores, instituciones no gubernamentales, empresas y redes de la industria tales como el Foro Mundial Bananero, Euroban, y otros puedan ayudarnos en nuestros esfuerzos. Se necesita urgentemente la sólida investigación aplicada y la transferencia de información, tecnología y habilidades en el campo para desarrollar enfoques estratégicos para la adaptación climática viables para los pequeños productores en el corto y largo plazo.
 


“AHORA ME ATREVO”: EMPODERANDO A TRABAJADORES AFRICANO/AS

Entre 2013 y 2017 Banana Link y la UITA coordinaron un programa de fomento de la capacidad en colaboración con el Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Fako (FAWU, Camerún) y el Sindicato General de Trabajadores Agrícolas de Ghana (TUC), con el fin de “Asegurar Trabajo Digno en la producción de fruta tropical destinada a la exportación.” Este proyecto financiado a través de Comic Relief estaba basado en la premisa de que los trabajadores necesitan conocer sus derechos para poder protegerlos y de que los representantes electos de sindicatos independientes deben tener la capacidad de negociar de manera eficaz en nombre de los y las trabajadores. La dirección sindical fue también apoyada para ser más activa en la industria global – en particular a través del Foro Mundial Bananero – y para de esta manera implicarse con quienes toman decisiones que tienen el poder de efectuar el cambio a lo largo de la cadena de valor. 
 
Las técnicas de los representantes sindicales se desarrollaron y los dueños de empresas bananeras y plantaciones de piña notaron un diálogo considerablemente mejorado, el cual, en Camerún, condujo en el espacio de un año a una serie de condiciones laborales mejoradas, incluso una reducción de un 48% en los deducciones pro rata de los salarios. El FAWU también reportó un aumento enorme en la resolución de las quejas en el campo, asi evitando la necesidad de llegar a la oficina del sindicato. La formación estaba basada en una técnica de “Problema, Información, Planificación” que se enfocaba en representantes que conocían los asuntos que afectan a los trabajadores, aprendiendo cómo recopilar la información sobre éstos y la subsiguiente planificación sobre cómo abordar asuntos relacionados al trabajo.
 
El conseguir salarios dignos es un asunto extraordinariamente desafiante en muchos lugares de trabajo, como será analizado en la Tercera Conferencia. Los representantes sindicales se involucraron no sólo en fomentar técnicas de negociación colectiva para conseguir niveles de salario adecuados, sino que también identificaron la necesidad de fortalecer la capacidad de los trabajadores para gestionar ingresos salariales, especialmente estrategias para pedir préstamos y para ahorrar. La educación financiera en Ghana conllevó en un año a que un 31% de lo/as trabajadores lograron préstamos a menores tazas de interés.  El pensamiento estratégico creativo como respuesta a niveles salariales muy bajos en la industria de Camerún dio lugar a que representantes de FAWU establecieran una granja cooperativa que ahora proporciona alimentos asequibles a los hogares de sus 700 miembros.
 
Ha sido crucial que representantes conozcan el marco normativo en el cual están trabajando, que realmente entiendan en profundidad y tengan copias escritas de los derechos y responsabilidades detallados en el Código Laboral, la normativa de la empresa y los Convenios de Negociación Colectiva. Caroline, una representante de FAWU comentó que ‘Ahora me atrevo. Puedo hablar con cualquiera. Puedo expresarme en cualquier lugar porque conozco mis derechos’. 
 
La educación regular y sistemática de los trabajadores ha sido el núcleo del trabajo. La ‘formación de la Asamblea’ en Camerún se ofrece a las 5.30am de la mañana. Un representante describió cómo elige una cláusula cada semana en el Código Laboral y después habla con sus compañeros sobre ésta, gradualmente fomentando el conocimiento de sus derechos. 


Foto: representante sindical da una charla a lo/as afiliado/as a la hora de asmablea en Golden Exotics Ltda en Ghana (James Robinson)

La educación regular y sistemática de los trabajadores ha sido el núcleo del trabajo. La ‘formación de la Asamblea’ en Camerún se ofrece a las 5.30am de la mañana. Un representante describió cómo elige una cláusula cada semana en el Código Laboral y después habla con sus compañeros sobre ésta, gradualmente fomentando el conocimiento de sus derechos. Quote increase in knowledge of and ability to name rights.
 
La educación también ha tenido lugar a nivel de la dirección sindical, principalmente a través de la Red Africana de Sindicatos de Bananeras de la UITA, establecida y desarrollada durante el proyecto. Sindicatos afiliados de la Costa de Marfil, Camerún y Ghana, la mayoría de los cuales organizan a trabajadores en sucursales de Compagnie Fruitière, se reúnen anualmente para tratar enfoques estratégicos, incluyendo este agosto, priorizando el trabajo hacia la equidad de género, la salud ocupacional y salarios dignos. La formación a nivel nacional fomentada por la UITA se ofrece durante todo el año e incluye la fomentación de la capacidad de los miembros para que sean actualizados en las actividades del FMB y para que participen en ellas. Los sindicatos afiliados en Camerún son socios en la Iniciativa Bananera de Salud y Seguridad Ocupacional del FMB (BOHESI) y están actualmente revisando el manual definitivo de formación de BOHESI que será utilizado en la formación de formadores y posteriormente, de trabajadores de plantaciones en PHP y CDC en 2018. Una docena de representantes de la red africana participarán en la Tercera Conferencia para compartir sus desafíos y avances, y lo que es más importante para comunicarse con y aprender de otras partes interesadas.   
 
Conforme al intercambio de buenas prácticas que representa el enfoque del FMB, el proyecto continuó promoviendo el aprendizaje Sur-Sur que es clave para la misión de Banana Link y en 2015 apoyó a socios de Camerún y Ghana a visitar Colombia para ver el impacto de un sólido Convenio de Negociación Colectiva. Como directa consecuencia, FAWU regresó para empezar a negociar el terminar con las jornadas de trabajo excepcionalmente largas en las plantas empacadoras y logró un fin de la jornada mas temprana para 1420 trabajadores. 
 
Este proyecto demostró que la educación es un factor fundamental para facilitar el cambio para los trabajadores en las plantaciones, bien facilitando que alguien entienda cómo administrar un salario mensual o dando a una mujer la confianza para defender su derecho a trabajar en un lugar de trabajo libre de acoso sexual y violencia. Ya sea promoviendo las técnicas de un representante electo para que se encargue eficazmente de las reclamaciones o promoviendo la capacidad de negociación colectiva de un equipo. Durante las visitas de evaluación a Camerún y Ghana del año pasado hemos continuado viendo representantes altamente motivados y calificados que continúan resolviendo reclamaciones, negociando con éxito el mejoramiento de las condiciones de trabajo, y consistentemente educando a sus miembros. Más mujeres han sido electas como representantes de FAWU y una red activa de mujeres está respondiendo a las necesidades de las mujeres en el lugar de trabajo a través de procesos permanentes de educación con la/os afiliada/os. Sin embargo, mantener y desarrollar aún más esta educación y formación requiere una inversión adicional sobre todo en la formación de formadores; la creación de capacidades de oficiales del sindicato y delegados del personal para que formen a otros para que ofrezcan educación a nivel del lugar de trabajo.        
 
¿El impacto más importante del proyecto? Sin duda el trabajo realizado para posibilitar a las mujeres que se organicen y tomen decisiones de forma activa en su sindicato y en su lugar de trabajo. El mes pasado cerca de 30 mujeres representantes y miembros se reunieron para compartir sus logros como resultado de la educación y la habilitación. Ellas reportaron que habian negociado con éxito un dia libre para la lactancia, vestuarios y baños separados, para el traslado de trabajadoras del campo a tareas mas seguras, y para que un pequeño grupo sea formado para el ascenso a puestos de capataz o en nuevos roles que incluyan la soldadura y la ingenería. Las mujeres son muchas veces caracterizadas como portadoras de una carga triple o como victimas de problemas en el lugar de trabajo.  Sin embargo, este proyecto evidenció lo que las mujeres en la industria latinoamericana han estado demostrando durante años: las mujeres pueden y deberían ser creadoras de soluciones para mejorar y aumentar sus oportunidades de trabajo en la industria. Y es bastante extraordinaria la diferencia que el acceso a la formación y la oportunidad de reunirse regularmente puede hacer en las vidas de las mujeres trabajadoras.
 
En la Reunión de Equidad de Género que tendrá lugar tras la Tercera Conferencia exploraremos el papel de la educación y la capacitación en el lugar de trabajo, incluso el acceso al ascenso a puestos de supervisión o a puestos que exigen mayores competencias, asi ayudando a cerrar la brecha salarial de género.  Las representantes sindicales y de las pequeñas productoras estarán compartiendo sus ejemplos de Progreso práctico hacia la equidad de género.
 
Descargue “Ahora Me Atrevo” (En inglés) para leer un breve informe de impacto y vea nuestro cortometraje que captura las voces de algunos de los involucrados en el proyecto detallado en este artículo. 


PERÚ: LA SOLIDARIDAD Y UN SINDICATO BANANERO FORTALECIDO

Fue al inicio del nuevo milenio que una industria de banano orgánico basada en pequeñas fincas de un promedio de menos de una hectarea se estableció en el Norte del Perú. A partir del 2015, con el crecimiento de las exportaciones, actores mas grandes estan llegando en la región para establecer plantaciones orgánicas a gran escala.

Gilbert Bermudez, Sub-Coordinator de COLSIBA, la Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros y Agroindustriales URL explica el papel de la COLSIBA en apoyar al sindicato de trabajadores para que se construye un diálogo social con los pequeños productores que ahora estan organizados en mas de 30 asociaciones.

El año 2006, llegamos a Perú para apoyar a las y los trabajadores de corte y empaque de banano que laboraban para SERAGRO SAC, la empresa tercerizadora laboral de Dole, la multinacional norteamericana. Estos trabajadores hicieron una huelga por sus derechos y varios fueron despedidos de su trabajo. 
COLSIBA, Banana Link y otros aliados realizaron acciones de solidaridad y logramos un acuerdo decoroso  para las y los trabajadores de esta empresa. Desde allí en adelante surge el Sindicato de Trabajadores   Agrarios del Perú, SITAG, que luego creció y se consolido en el valle del Chira, provincia de Sullana, departamento de Piura.

Desde entonces la acción del sindicato SITAG ha crecido y su prestigio también, asunto que nos reconforta ya que se demuestra que la solidaridad y apoyo generan organización y empoderamiento, llevando justicia social y dignidad a mucha gente que trabaja en las plantaciones bananeras del Perú.

Desde el año 2013 se desarrolló un proceso de dialogo con un grupo de ocho asociaciones de productores de banano del valle del Chira certificadas por comercio justo, proceso que culminó con la firma de un convenio macro entre los actores productivos y el SITAG, el 15 de Agosto del año 2016. Este convenio tiene  como meta fortalecer el dialogo social, la construcción de la confianza, el respeto mutuo, en la ruta de ‘ganar-ganar’.  

Así podemos decir que tenemos un buen ejemplo de negociación y dialogo con resultados tangibles, además en los últimos meses el sindicato firmo dos convenciones colectivas adicionales en el mismo sector. Por ende, la firma de este convenio macro es un paso adelante en la consolidación del dialogo social con justicia laboral.

El año 2015 nace la Federación Nacional de Trabajadores Agroindustriales, FENTRAIR, misma que ya tiene una importante presencia en Perú, no sin antes enfrentar una serie de dificultades por las políticas anti-sindicales de algunos sectores empresariales de este país.

En estos años de apoyo solidario a las luchas de SITAG y FENTRAIR, la lista puede ser extensa de actividades en el fortalecimiento de su capacidad institucional y acción sindical, actividades educativas y talleres con una serie de temas de importancia, donde se pueden mencionar algunas; los convenios 184, 87, 98 y 135 de la OIT,  legislación laboral, el comercio bananero internacional, el Foro Mundial Bananero, el enfoque de género desde una perspectiva sindical, qué es COLSIBA?, convenios macro y la negociación colectiva, comercio justo, derechos  laborales y sindicalismo, entre otros. Se puede decir que se ha hecho mucho, pero los mayores logros son el protagonismo de las y los trabajadores, elevando su autoestima, nivel de organización y autosuficiencia sindical, el sindicato como institución de las y los trabajadores.



El ejercicio de la democracia y la transparencia son fundamentales para tales logros, en Perú donde existen leyes y regímenes  especiales como la ley #27360 o #27460, que son fundamentalmente  regresivas en materia de derechos laborales. La  existencia de organizaciones sindicales libres  e  independientes es muy necesario, sobre todo en  la actualidad que lamentablemente funcionan certificaciones y  códigos de conducta, mismos que en la mayoría de los casos son solo un producto más del marketing empresarial, ya que en la práctica diaria en los cultivos y plantaciones agro-industriales se siguen dando practicas injustas en cuanto a los derechos de la gente que trabaja.

La producción bananera en Perú ha experimentado un crecimiento muy rápido en los últimos años, dado en parte por las condiciones climáticas que permiten una producción orgánica de la fruta, y donde muchos actores de la cadena de producción y comercialización tienen presencia en el sector, que dejo de ser marginal para estar actualmente como uno de los principales actores del mercado de la fruta internacional.

Dado lo anterior se hace necesario una organización sindical activa y con propuestas serias y contundentes, con presencia local, nacional y regional. En este sentido la solidaridad concreta y no condicionada es bienvenida por las y los trabajadores que con su propio protagonismo pueden resolver los problemas y realidades, con organizaciones sindicales libres e independientes.  Nuestro compromiso está en esta dirección.
 


LA NUEVA LEGISLACIÓN COSTARRICENSE PERMITE LA PRONTA REINTEGRACIÓN DE TRABAJADORES

Tras años de trabajo y mucho debate político y legislativo, la Reforma Procesal Laboral (RPL) entró finalmente en vigor en Costa Rica en julio de 2017. Los sindicatos independientes que durante años han luchado por defender a los trabajadores de las industrias del banano y la piña que consideraban injustamente despedidos, quienes tuvieron que soportar procedimientos tribunales que podían tomar hasta 5 o 6 horas, comienzan a ver los primeros resultados tangibles de la nueva legislación.

La ley ahora permite, entre otros avances, que las audiencias y las decisiones en torno al reintegro tras un despido injustificado puedan acelerarse a unas cuantas semanas del despido al reintegro. Desde que el RPL entró en vigencia, dos mujeres y ocho hombres en diferentes plantaciones de piña y banano han recuperado sus trabajos de los que habían sido despedidos injustamente, gracias a su afiliación al sindicato SITRAP.

Los trabajadores llevaron sus casos a la Defensoría de los Habitantes, que es el nuevo organismo establecido para presentar los casos ante el Tribunal del Trabajo. Utilizaron el procedimiento rápido especial para casos de presunta discriminación, que es una de las medidas incluidas en la Reforma. En los diez casos de las últimas semanas, los trabajadores de piña y banano, despedidos por ser miembros del sindicato, recuperaron sus puestos de trabajo en las plantaciones y las empacadoras del Grupo Acon, Del Monte y Dole.

Los reintegros se realizaron por orden de los jueces en menos de una semana de presentados los casos. En situaciones donde el empleador se muestra reacio a aceptar la orden judicial, el personal del Ministerio de Trabajo está autorizado a acompañar al trabajador de vuelta a su trabajo anterior.   

El secretario general del sindicato, Didier Leiton Valverde, comenta

«esto nos muestra que el RPL beneficia a los trabajadores y muestra que algunas personas se equivocaron al decir que no tendría valor para los trabajadores. También demuestra que hay buenos profesionales en la oficina de la Defensoría y los Tribunales del Trabajo, quienes interpretan la legislación adecuadamente. Las personas que no se afiliaron al sindicato antes por temor a que el empleador los despidiera indiscriminadamente ahora están perdiendo su miedo.»