Legislación de la Comisión Europea para proteger a los agricultores internacionales frente a las prácticas comerciales injustas de los supermercados

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La Comisión Europea ha propuesto hoy legislación sobre las prácticas comerciales injustas en las cadenas globales de abastecimiento de comida. El poder económico de los supermercados europeos y sus prácticas injustas provocan inseguridad en sus proveedores, lo que tiene un impacto directo en la gente más vulnerable en la cadena de abastecimiento. La directiva tiene como objetivo proteger a proveedores de comida de pequeño y mediano tamaño frente a las prácticas abusivas de compradores de gran tamaño por medio de la prohibición de ciertas prácticas comerciales y el requerimiento de que los estados miembros ejecuten la prohibición.
 
Esta propuesta se ha originado a raíz de la campaña europea Frutas Justas!, en la que Banana Link ha tenido un papel importante, y que ha exigido a la Unión Europea que haga frente a las injusticias en la cadena global de abastecimiento de la banana, en la que los minoristas han aumentado su porcentaje del valor de la banana hasta cerca de un 40% a pesar de que los precios al por mayor de la banana han caído casi un 25% desde 2001. Nuestro informe de 2005, “Cadenas de valor de las bananas en Europa y las consecuencias de las Prácticas Comerciales Injustas” (en Inglés), reveló que las prácticas de los supermercados contribuían a que los trabajadores y pequeños agricultores de la banana en países en desarrollo se vieran expuestos a productos agroquímicos tóxicos, a la vez que ganaban sueldos a nivel de pobreza y trabajaban en un clima de miedo.  
 

Foto: Kozel Fraser de Windward Islands Farmers Association hablando sobre el impacto del poder de los supermercados en la presentación de nuestro informe del 2015 ante el Parlamento Europeo
 
Jacqui Mackay, la Coordinadora Nacional de Banana Link, acogió favorablemente la propuesta de legislación, y dijo: “Son buenas noticias para los trabajadores de las plantaciones y los productores a pequeña escala con los que trabajamos; durante muchos años, ha sufrido las consecuencias del poder de los supermercados a la hora de bajar los precios que pagan por las bananas, lo que tiene un impacto negativo en las condiciones laborales y amenaza el sustento de muchos”.
 
Sergo Corbalan de la Fairtrade Advocacy Office dijo: “Este es un primer paso importante para erradicar las prácticas comerciales injustas en nuestra cadena de suministro de la comida. El Parlamento Europeo y los estados miembros ahora deben darse prisa para mejorar la propuesta de la Comisión. La UE debe garantizar que los participantes más vulnerables de la cadena de abastecimiento tengan acceso a un mecanismo de quejas, y que se permiten quejas contra todas las compañías que importan comida a la UE”.