Siguen las denuncias de prácticas antisindicales y violaciones de salud y seguridad, mientras que se extiende la suspensión de Fyffes de la ETI.

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La Iniciativa de Comercio Justo del gobierno británico (la ETI), anunció este mes que la suspensión de Fyffes de la ETI como resultado de una denuncia por parte de Banana Link y la Unión Internacional de los Trabajadores Agrícolas (UITA) seguirá en vigor, mientras que continúan las discusiones entre Fyffes y la UITA.
 
Mientras tanto, seguimos recibiendo denuncias de actividades antisindicales y violaciones de salud y seguridad en subsidiarios de Fyffes en Costa Rica y Honduras.
 

Anexco (Costa Rica)

 
El sindicato costarricense SINTRAPEM (Sindicato Nacional de Trabajadores/as del Sector Privado Empresarial) y la Coordinadora sindical COSIBACR denunciaron este mes que siguen la persecución y discriminación sindical y los problemas de salud y seguridad. Esto se suma a la actividad antisindical denunciada en septiembre del año pasado.
 
La salud de los trabajadores en el lugar de trabajo
 
La empresa mandó recientemente a trabajadores/as a trabajar en zonas donde se había aplicado fósforo, en contravención del período prescrito por el reingreso en campos tratados con fósforo, lo que resultó en la intoxicación de una trabajadora (ilustrada en su ingresó al hospital) el 17 de enero de 2018. Terminó en coma en el Hospital de la Ciudad de Quesada durante varios días. A pesar de la gravedad del asunto, la dirección de Anexco ni lo ha investigado, ni ha sancionado a los responsables.
 
Daños al medioambiente
 

Cuando las piñeras terminan su vida productiva, Anexco aplica quemadores químicos en toda la zona, lo que daña el ecosistema e intoxica a los trabajadores. Aplican los productos químicos indiscriminadamente, violando las directrices del producto de que no se aplique sin garantía de que no haya nadie trabajando en la zona de aplicación.  

 

Se han denunciado también los daños a los humedales circundantes, sobre los cuales puede leer más aquí: http://elperiodicocr.com/pinera-anexco-invade-areas-de-proteccion-y-humedales-senalan-vecinos-de-zona-norte/
 

Surogroh (Honduras)

 

Una delegación del sindicato hondureño Festagro y el sindicato danés 3F visitó Choluteca en Honduras para hablar con trabajadores/as en el subsidiario de Fyffes – Suragroh - y sus representantes de STAS.

 

Denunciaron lo siguiente:  

 
Condiciones de trabajo
 

Los trabajadores entrevistados denunciaron que ha habido algunas mejoras en las condiciones de trabajo, por ejemplo: se han incrementado ligeramente los salarios, pero aún así no alcancen el sueldo mínimo, se ha mejorado el agua potable y se han instalado algunas mesas para permitir que las trabajadoras almuercen, el abuso está disminuyendo, aunque siguen las amenazas antisindicales. Sin embargo, a tres trabajadoras se les ha dicho que no pueden llevar guantes para manipular las frutas, puesto que podrían dañar los melones. Como resultado han sufrido daños a las manos porque la piel del melón es áspero y contiene sustancias químicas.

 

 
Photo: La empresa se niega a que los trabajadores utilicen guantes, también se niega a proveerles materiales de protección al sol, ellos usan su ropa para reducir el impacto solar en la piel.
Los trabajadores denunciaron también que para ingresar a trabajar tuvieron que firmar una hoja con su nombre y número de identidad, que según los jefes de Anexco, afirmaba su resignación del sindicato STAS. Se les han amenazado también a los trabajadores/as que no volverán a ser contratados si asisten a reuniones sindicales, mientras que tres trabajadores han denunciado que dirigentes de Anexco les informaron que no se les daría trabajo en la próxima temporada por haber tratado con representantes de STAS quienes pedían protección, puesto que necesitan el trabajo para apoyar a sus familias.
 
Transporte
 

La empresa ha suprimido servicios de transporte al trabajo para todos los trabajadores, diciéndoles que tienen que conseguir transporte privado. En la zona del pueblo Permuta, los trabajadores tienen que pagar sus tarifas de autobús de 100 Lempiras al mes, mientras que en el pueblo de Chaguites y sus alrededores, los trabajadores no tienen un servicio de autobús y ahora tienen que andar unos 16km de ida y vuelta cada día. Esto quiere decir que están obligados a levantarse a las 3 am y salir a las 4 am para ingresar a trabajar a las 6 am. Según creen los trabajadores, con esto se intenta forzar la resignación de los afiliados sindicales.

 

Para los trabajadores que ahora tienen que pagar su transporte al trabajo, muchos de sus hijos/as no estarán escolarizados este año porque los trabajadores prefieren pagar el autobús que les lleva a las plantaciones en vez de los costes escolares de los cuales se ha desligado el Estado.

 
Intoxicación agroquímica
 

Se les entrevistaron a dos mujeres del grupo de trabajadoras intoxicadas en diciembre de 2017. Confirmaron que 13 mujeres quedaron intoxicadas y esto sucedió a las 6 am al ingresar a trabajar, en un lote donde la bandera roja de peligro estaba mal colocada. Algunas se desmayaron, otras vomitaron y a otras se les durmieron partes del cuerpo. Se llevaron a las trabajadoras a una clínica contratada por la empresa donde fueron inyectadas, les dieron suero y unas pastillas y regresaron a casa a pie el mismo día. Se les dieron tres días de descanso a las cuatro mujeres más afectadas y solo un día a las demás, todos sin pago. Puesto que no acudieron a un centro médico independiente no cuentan con una diagnosis ni con pruebas médicas.

 
 

Debido a esta intoxicación a algunas mujeres se les hinchó la cara, a una se le hinchó la garganta, mientras que otras se quedaron con mareas y sentían que se iban a desmayar al desempeñar una actividad. Antes no habían padecido algo así pero a pesar de eso siguen trabajando para que no se les despidan y que no se les baje el pago.

 
 

Dijeron también que cuando el Ministerio de Trabajo visitó la plantación para investigar, habló solo con los supervisores y los mandos administrativos sin consultar a las trabajadoras afectadas. Informaron además que la compañía ofreció un trato a la jefa de cuadrilla por el silencio de las afectadas, con un mes de trabajo garantizado. Así ganarían más dinero que si denunciaran el incidente.

 
 
Foto: algunos de los trabajadores a los cuales se les niega el trabajo en Suragroh por represión sindical.